viernes, 7 de junio de 2019

EXIT --->

Mes del orgullo. Un mes antes del mes de "mi orgullo". Movilizado como siempre y desde siempre, pero con la diferencia que ahora lo expreso. Por qué ahora sí y antes no? Y... el temita ese del clóset vió.

"Salí del clóset" fue una de las formas que utilicé para salir del clóset (valga la redundancia), cuando estaba un poco más canchero. Pero también, más adelante y mucho más canchero usé simplemente "soy gay" (que tanto me había costado poder decirlo antes). Una vez usé "yo también pateo para el otro equipo", retrucando un comentario sobre si un tipo X era gay o no (sigo pensando que fue uno de los modos más "agresivos" que tuve de decirlo, en mi búsqueda por encontrar la manera de revertir tanto tiempo de estar oculto y no saber cómo hacer para evitar tener que seguir lidiando con estas situaciones de "blanqueo"). 

Pero saben cómo salí del clóset por primera vez?: "Tengo un problema de identidad", solté... hace relativamente poco, poquísimo tiempo. Entre nervioso, triste, preocupado, inquieto, entre lágrimas y risas tensas, sarcástico, con humor y sobre todo, con alivio. Un inmenso alivio... pero esa fue la expresión que usé... que me salió: "problema de identidad". Se dan una idea del proceso que lleva esto, no? Ni siquiera piensen que intento hacerme el vísstima con esto, sino tratar de graficar lo más cerca posible de lo que puede llegar a ser algo así. Pero no se preocupe, que en el desarrollo voy a ejemplificar mejor y más didáctico (?).

Pero quizá usted señor, señora (ah re formal y binario), se preguntará "cómo es eso de salir del clóset varias veces?" Y si, salí del clóset más de una vez, (la familia, amigxs, laburo, etc etc), lo sigo haciendo y estoy más que confiado, seguro y preparado para seguir saliendo muchísimas veces más. Y es un "ejercicio" en el que se empieza lento... muy lento (me vino a la mente la canción de Julieta Venegas jeje). Hasta que vas haciendote canchero y ganando fuerza y resistencia para ponerte más canchero y seguir ejercitándote en algo que sabés que vas a tener que vivir con eso toda la vida, hasta que te conozcan algo así como... todas las personas del mundo... o hasta que pase algo mucho más difícil y casi imposible, como que la mayoría de las personas dejen de dar por sentado que todos son hetero "por naturaleza", y dejen de decir qué es normal y qué no, y dejen de criticar, comparar y condicionar la vida del otrx, y dejen de odiar... y así podría seguir, pero no me alcanzan los caracteres.

Y después uno te pregunta "por qué tardaste tanto?". Bue, esas cosas se piensan adentro del clóset y afuera de él también, pero con la diferencia que saliendo podés compartirlo con otrxs. Es un proceso zarpado. Y a cada cual le pasa distinto. Está quien no titubeó ni un minuto y estuvo segurx desde un principio y se mandó al frente con todo y contra todxs. Está quien demora, quien duda, quien teme, y puede decidir alguna vez salir (como yo, que sabía que alguna vez lo iba a hacer), o está quien no estaba listx todavía pero "lx sacaron a la fuerza"... o también está quien decide no salir nunca y se queda reprimiendo sentimientos de amor tras una vida heteronormada, formando una "familia de bien", o escondiéndose tras crucifijos, o votando Bolsonaros que se encarguen de reprimir toda libertad de ser... (ya me fui de tema otra vez... o no???)

Bueno, retomando. Se dan una idea? Es muy amplio! El tema es que estamos acostumbradxs a dar por sentado todo. Nos cuesta ponernos en los zapatos de lxs otrxs. Y estoy siendo lo más sincero que puedo y que nunca antes fui, porque antes yo esquivaba todo esto ya que tenía que encajar en la norma y no llamar la atención y así no saltaba la ficha. Y ahora ya fue. Tarde? Si, tarde... pero es mejor que nunca.

Gente, a lo que voy. Salgamos todxs del clóset. No solo que salgamos, sino que lo rompamos, así no volvemos más. Y que no quede ningún resto de nada para que, sin querer, hagamos caer a otrxs a nuestro clóset. Con esto me refiero a que basta de etiquetar todo con nuestras marcas. Basta de esperar que todo y todxs sean como uno quiere que sea. No es así y no va a serlo nunca. Salgamos del clóset de todo. Afuera saben qué hay? Libertad, liviandad, verdad, diversidad, igualdad, equidad, amor, luz, alegría, compañerismo, y tantas otras cosas buenas... te suena cursi? Si, soy cursi, también salí del clóset de la cursilería y no me jode para nada decir todo lo lindo que siento.




Estoy en esta, estoy afuera de un par de clósets y me falta salir de unos cuantos otros. Salgan todxs! Si se ponen a pensar, el clóset es mucho más amplio que la bandera del arcoiris... en el clóset está la bruja, el león y Narnia completa (?), y si o si estamos adentro de alguno. Porque el clóset no es creado por unx mismx, no. El clóset te lo arman desde afuera. Ya desde que nacemos estamos adentro, y algunos otros clósets nos encierran de grandes, sin darnos cuenta. Bueno, a eso quiero ir. Pensemos qué tenemos "adentro", qué tenemos "afuera". Consejo? Aprovechen que están adentro y elijan la mejor ropa, porque afuera, está bueno.

jueves, 13 de septiembre de 2018

"El pájaro vio el cielo y se voló..."


Hola Blog! Tanto tiempo (?)

Casi casi cuatro años... mucho, no?

Será el tiempo transcurrido directamente proporcional a las cosas (laaaas cosaaas!!!), que han pasado por este marote? 
Así es! Y me animaría a decir que esas cosas superan por amplia mayoría al tiempo que pasó.

Me pongo a enumerar? Naaah, ni yo me acuerdo de todo. Como dije ya varias veces en entradas anteriores (no se crean que me acuerdo, sino que tuve que releer toda la cantidad de barrabasadas que escribí antes), por acá pasan cosas que se quedan, cosas que siguen su curso, cosas que estaban y ahora no, cosas que siguen estando y otras nuevas que surgen de la nada bisman. (?)

Lo que sí tengo en claro, es que eso de haber releído las entradas anteriores me sirvió mucho para corroborar lo que yo siempre supe (y ésta es una de las pocas formas que pueden quedar de "evidencia" al respecto), y es que eso de los "pájaros en el marote", no era nada más que un sólo pájaro. Uno sólo. Pero uno muy grande!!! Uno que, paradójicamente, yo lo hice crecer demasiado, pero a la vez no lo dejé crecer nada, nunca.

Se entiende? Me entiendo? (sigo con la idea de que esto está escrito por mi, para mí y para nadie en particular, así que nadie que lea esto se debe dar por aludidx). Si, claro que me entiendo. Ahora sí. AL FIN! Después de tanto. Antes no entendía, o no quería entender. Entonces la excusa de los "pájaros en el marote" encerraba a este gran pájaro. Con esto no quiero decir que toda esa verborragia pasada (actualmente sigo verborrágico, pero no viene al caso), haya sido falsa. Nada del pasado fue falso. Sólo que era una parte del todo, una verdad a medias...

Resulta que después de tanto tiempo entendí que este gran pájaro en mi marote, debía dejar de dar vueltas adentro y tenía que salir. Y fue así que llegó el día y lo solté.



Ahora sí. 

Ni bien lo solté costó mucho. No hace tanto tiempo de eso. Pero no tanto como yo creía que me iba a costar. Nada nunca es tan grave como me lo imagino, porque siempre imagino de más. Siempre sobredimensiono... al igual que sobredimensionaba al "gran pájaro" (no me vengan con dobles sentidos porque llegan tarde, soy el maestro del doble sentido). Lo sobredimensioné tanto que yo mismo me sorprendía de cuánto tiempo más podía aguantar sin liberarlo/me. Y así pasaban los días, los meses, los años. 

Siempre estuvo ahí, desde chiquito. Y crecía a la par mio. Pero yo lo mantuve en una jaula chica, entonces por un tiempo se mantuvo chiquito. Pero por ahí se me revelaba y crecía un poco más. Entonces yo le daba una jaula un poco más grande. Y así seguí hasta que me dí cuenta que era demasiado costoso mantenerlo encerrado. No se dan una idea lo que cuestan las jaulas!!! Increíble gasto: Tiempo, experiencias, sentimientos, falsas expectativas (mentiras, evasivas, caretas), pero sobre todo, cuesta vida. Si, me di cuenta que costaba caro. Y que hasta ese momento no me importaba gastar, porque si yo quería, podía conseguir más y más de todo eso. Me era muy fácil... porque es re fácil encajar en la norma y seguir los mandatos como se nos impone desde siempre. Es re fácil dejarse llevar por las religiones que te imponen formas de amar (que no incluyen todas las formas de amar) y así quedarte en el molde y juzgar a todxs lxs que no son como vos. Es re fácil mezclar conceptos como "lo normal" y "lo más común", dejando afuera a cualquier otrx que sea/piense/sienta distintx a vos.

No quiero sonar enojado. No lo estoy ni conmigo (y eso que me costó no enojarme conmigo mismo), ni con nadie más. Por más que estoy seguro que todo esto tiene que ver con "lo que esperan los demás". Sin apuntar a nadie, sino hablando como sistema social todo, y por mi personalidad que justamente no se caracterizaba por ser la más fuerte, decidida y segura del mundo.

En fin, me di cuenta de muchas cosas. Siempre acepté todo y a todxs. Siempre con la mente abierta pensando, conociendo y aceptando tantas realidades como personas conocía. Me fascinaba. Admiraba la diversidad. Pero en lxs otrxs. En mí no. Yo era un reprimido que aceptaba y se admiraba por lxs demás, pero para adentro nada... "no es momento todavía", me decía. "Todavía"... al menos era consciente que alguna vez iba a llegar mi momento.

Alto mambo, no? Tranqui. Le pongo dramatismo al texto para hacerlo un toque más entretenido. Lo puedo hacer porque más que nunca soy autocrítico. Siempre lo fui, pero nunca como hasta ahora con este tema. Ahora ya está. Estoy completo. Entonces me puedo ver hacia atrás y compararme con ahora. Puedo reconocer mis errores y reconocer que los tengo, al igual que todxs, pero al fin reconozco que no soy algo errado. 

Tenía la particularidad de sentirme errado, cuando era consciente que todo mi entorno cercano no pensaba como yo, y yo mismo no veía como erradxs a lxs otrxs. Pero así y todo seguía el "juego". Vergüenza y miedo eran los sentimientos en su mayoría, que después devenían en bronca, pero no la podía expresar porque "saltaba la ficha". Me construí cuidando que lo que haga o diga, no haga "saltar la ficha". 

Y así podría seguir enumerando tantas justificaciones y/o excusas para tratar de que quien lea, intente entender un poquito de todo lo que se transcurre. Pero esa no es mi idea. No tengo intención de victimizarme ni de hacer de esto un testamento bajón para excusarme de nada. Todo lo contrario!

De todo esto quiero rescatar todo lo positivo para que le sirva a quien sea. Quien esté pasando por lo mismo, o alguno de los "es re fácil" que no tiene idea de lo que su pensamiento y acciones pueden generar en otrxs. Que se entienda que después de tanto mambo propio, estoy mejor que nunca. Aceptado 100% y sin rendirme cuentas a mi mismo. Sin nada pendiente ni resentimientos propios por lo que pudo haber sido o por lo que no hice antes, sino totalmente entusiasmado, enfocado y divertido por lo que estoy pasando y por lo que vendrá.

Y cada día que pasa desde ese momento, es mejor que el anterior. Ahora si puedo hablar de seguridad, de optimismo, realismo e idealismo. Ahora sí puedo hablar de empatía, de sinceridad y transparencia. No porque antes no lo hiciera, sino que no era completo.

Este camino que estoy transitando es relativamente nuevo. Pero no me siento para nada ajeno a los pasos que doy. El proceso que transité me hizo dar cuenta que tengo las cosas mucho más claras de lo que pensaba. Dejar la vergüenza y el miedo de lado para permitirme SER. Y esa es la palabra que resume todo. Sin pensar en qué piensa el resto sobre mí. SER yo mismo conmigo y con los demás. Pero primero, conmigo. De una buena vez por todas, primero yo.

Ahora estoy acá. Con el panorama muy claro. Con la personalidad mucho más fortalecida. Sabiendo lo que quiero y lo que no quiero, de verdad. Rodeado por gente valiosísima: mi vieja y mi viejo, mis hermanxs, la familia toda, amigxs de siempre y los de no hace tanto. Gente que me ayudó a entender que nada es tan grave como uno cree. Que por más que uno siempre esté para otrxs, si no está para unx mismx, no sirve de nada. Que por más consejos sinceros que des, si no te los aplicas en tu vida, no valen. Que la felicidad no se puede construir en base a lo que piensan los demás sobre la felicidad. Que para construir, primero hay que desconstruir. Así de simple son las cosas. Siempre lo supe, pero no tenía los huevos para afrontarlo.

Hace un tiempo solté al gran pájaro que revoloteaba en mi cabeza. Lo liberé pero no me abandonó... sigue conmigo. Y yo, más orgulloso que nunca por dejarlo ser y, sobre todo, dejarme ser.




Dejemos los prejuicios de lado.
El amor es amor.











martes, 23 de septiembre de 2014

Últimamente.

Acá yo de nuevo.

Solo en el depto, como de costumbre... viendo qué cenar. En silencio escuchando los segunderos de los 3 relojes que tengo en este lugar... habiendo vuelto hace un rato de hacer lo de todos los días. Pensando qué música escuchar, luz tenue, sahumerio y ganas de escribir... a ver que sale de todo esto...

Martes. Lo que para los otros son los lunes, para mí son los martes. Tediosos, grises (no literalmente), desganados, somnolientos, hasta casi malhumorados. No sé hasta dónde va a llegar mi mala costumbre de tener siempre que tener algo distinto... digo mala costumbre por que creo que ya es algo consciente. Para ir en contra de la mayoría, y encima buscarle una justificación.
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Ando raro. Pero raro bien... creo. Estoy bipolar... poli... no. Multipolar. Inestable en cuestión de minutos. Casi impulsivo, inquieto, incómodo... rebelde? Ponele. Medio tarde no? O será que siempre hay algún esbozo de rebeldía en distintos momentos de nuestras vidas? Al fin y al cabo creo que lo mejor de todo es que lo sepa ver. Que me reconozca así, en una situación de "no sé qué". Una transición que creo ya saber cuál es el motivo, o hacia donde va, sólo que no lo termino de desentrañar por que lo estoy disfrutando.

Pongamosle título "crisis"... harto de esa palabra que ya la usé muchas veces en entradas anteriores. Están buenas las crisis... sólo que sería bueno saber cuándo termina una y empieza otra, o si es q es una sola que va mutando y evolucionando... cuestión que no sé si es una sola grosa, varias juntas o una seguidilla de situaciones que vienen hace boocha y mi cabeza sabe que se le acerca el fin. Entonces es como que la crisis es más crítica antes de que se termine. Como la noche que es mucho más oscura justo antes de amanecer (muy poético para mi gusto).

Se acerca (al fin), el fin de algo que me marcó demasiado. Lo digo tan seguro por que así seguro sucede. El tema es que... qué es ese fin? Posta es un fin? O yo no logro ver nada más después de esa meta que tanto quiero alcanzar que me hace creer que es un fin? Me estoy enfocando tanto en que termine, que me olvido de qué carajo pasa después. Por más que no haya forma de saberlo, de intuir la mas mínima idea de lo que venga, generalmente suelo tener en claro algo, o al menos una intención de decisión. 

Últimamente mi poder de decisión tienen menos estabilidad que un pan dulce dado vuelta. O en realidad no es que no tenga poder de decisión, sino que no las pienso y analizo como antes. Es una de las cosas que dije que estoy disfrutando. No pensar tanto, no analizarlo al máximo como hacía siempre. Quizá lo malo es que soy novato en esto... entonces puedo mandarme cada una que ni yo sé cómo salir. Pero eso también me gusta. Ya no pienso tanto en las consecuencias... en qué va a generar lo que haga o diga. Respondo lo que me sale, lo que siento en ese momento. Eso. Sentir. Sentir raro, bien, en un equilibrio un poco más desequilibrado. Onda el vértigo que te da esa cosquilla que está buena pero que sigue siendo vértigo. Como yo que tengo "miedo a las alturas" pero alguna vez quiero saltar en paracaídas.

Se me hace re tedioso tratar de ordenar todo esto. Es re difícil ponerle palabras a sentimientos, sin caer en algo cursi o metafórico que termina siendo muy  bizarro. Si no lo puedo definir, le busco ejemplos que puedan hacerlo más asimilable. En fin, muchos cambios y en poco tiempo. A propósito? sin querer? no sé. Algunos sí, otros no... algunos inesperados y otros que ya intuía o tenía ganas de generarlos. Busco cambios que me terminen de sacar de acá, los busco y los espero. Cambios que vayan preparando el terreno para llegar a esa meta.

Últimamente ando algo perdido (gracias Ismael por tantas frases)... perdido como siempre pero un poco más. Entre cambios y cambios trato de adaptarme. Mucho tiempo solo, lo sé. Escuchándome y hablándome sin terminar de entenderme del todo. Me juega en contra ya que me pongo muy introvertido. Ya hay quienes me lo dijeron y les traté de explicar algo de todo esto. Dicen que la amistad es como una planta que hay que regar... por suerte tengo amigos del tipo cactus, que a pesar de mi mala frecuencia, siguen ahí. Saben que estoy, sé que están. Gracias por entender y así y todo por insistir, ya que a la larga me convencen. Sumado al laburo, tesis y el coro de la facu (mis actividades fijas), hace que descuide otras cosas. Si tuviera más tiempo y más energía para aguantar ese tiempo, igual me quedarían cosas por hacer... me gusta tener cosas para hacer. Me gusta que sean distintas, dinámicas, imprevistas o que tengan algo novedoso, lástima no saber cómo carajo administrarme después de tanto tiempo sabiendo que no sé administrarme :S

Y bueno, ya se me terminó el martes entre tantas idas y vueltas. No cené (todavía). Abrí el spotify y estoy escuchando música para dormir (la única tranqui que me sirvió para no distraerme). Mañana voy a releer esto y voy a odiarme por todo lo que escribí. Sé que no se entiende nada. Así estoy en estos días, difícil de entender. Es lo que salió ahora, es lo que hay. Hasta la próxima, si es que con ésto no espanté a quien haya entrado a pispear.

domingo, 8 de junio de 2014

El comienzo de una odisea

   A horas de que nazca mi sobrino Homero... publico algo que escribí minutos después que me enteré que iba a ser tío. Un momento de mucha felicidad que llegó a derrotar por knock out a otro momento bastante bajón que estaba atravesando... las vueltas de la vida, no? De un minuto al otro pasás de -100 a + infinito.
   Al estar lejos de casa, solo en el depto, y al ser de madrugada, no se me ocurrió otra cosa más que escribir en ese momento.
   El tema es que ahora me acordé de eso, por que la ansiedad y la alegría es tanta, que me hizo acordar a hace casi 9 meses atrás... con la diferencia que desde ese entonces ese "+ infinito" todavía se mantiene y, si por alguna razón llega a disminuir, es muy fácil volver a alcanzarlo.

   Y esto fue lo que salió en ese momento:

8 de Octubre de 2013. 2.46 am.

Hace un par de horas me contaron que vas a venir. Es tarde, de madrugada, pero para estas noticias no existen horarios. 
Estoy desbordante de alegría. Entre lágrimas y sonrisas. Estoy lejos tuyo,  pero lo que siento en este momento me hace estar muy cerca. Mi imaginación no tiene límites y no paro de pensar en el futuro. En el tuyo y el de toda la familia que no sólo se agranda en cantidad, sino también en amor y felicidad. Una ramita más para este gran árbol que estuvo congelado por un tiempo, pero que ahora crece con vos.
En este momento, me acaba de aparecer una cajita, pegada al corazón. Ahí adentro, hace unas horas (cuando tu mamá me llamó y me contó que vas a venir), empecé a guardar cosas. A ahorrar todo lo que no te voy a poder dar todavía, hasta que llegues. Esas cosas van a estar ahí por siempre, y por más que se usen, nunca, pero nunca se van a acabar: besos, abrazos, sonrisas, canciones, imágenes, historias, y sobre todo, tiempo. Y no va a hacer falta que me pidas nada de eso, porque te va a llegar como sea, desde donde sea.
Faltan unos meses para que te conozca, pero que no te quepan dudas, que desde ahora ya te siento, te pienso y te quiero por lo que sos y lo que vas a ser.
Sigo imaginándote, hasta que te conozca, confiado en que cuando te vea, vas a superar a todas mis expectativas, imágenes e ideas que tuve de vos antes.
Desde ya, te quiero. Tu tío baboso, Bruno.

   Y así, va a pasar este domingo... con más ansiedad que antes de saber la nota de mi último final de la carrera. No sé qué hacer para que pase el tiempo, hasta mañana que llega; hasta dentro de 10 días que lo voy a ir a ver. Mañana Homero ya va a estar "afuera". Se hizo esperar el vago y no quería salir... desde un principio ya se hace rogar o, desde adentro, escuchó con lo que se va a encontrar y está tomando coraje para enfrentarse en vivo y en directo a tan "ruidosa" familia...
   Me voy a... no sé... que sea lo que sea. 

jueves, 3 de abril de 2014

Ctrl Z

Ahora sí... mucho tiempo, no? y acá estoy de nuevo. En realidad siempre estuve, pero sin qué publicar. Entraba al blog, abría "nueva entrada", y... nada. Vacío. De pensamientos? De palabras? Para nada... todo lo contrario. Tenía tantas cosas que no había forma de volcar todo sin terminar al borde del ACV. Al fin y al cabo de eso se trataba este espacio cuando empecé... una forma de organizar ideas. Mucha agua corrió bajo el puente (y me viene a la mente el tema de miranda, pero nada que ver, sólo desvarío).

Me puse a leer las publicaciones anteriores. Como una especie de mirada al pasado... algunas cosas ya no están, otras siguen iguales, hay cosas nuevas y otras tantas cambiaron mucho, casi que de tanto que cambiaron, ya dejaron de ser lo que eran. Pero sin ánimos de sintetizar todo lo transcurrido en este año y monedas que no publico, lo que sigue invicto es mi optimismo... que hace no mucho tiempo me di cuenta que más que optimismo, es idealismo... soy un idealista que casi casi roza la realidad (pero casi). De qué sirve? No sé. Pero digamos que es una de esas cosas que han cambiado... no el optimismo, sino mi manera de verlo. Cómo me di cuenta de ese cambio? Como si fuera que estás andando en bici y de repente ves venir un piedrazo... muy lento, al marote directo... lo ves, tratás de esquivarlo, pero perdés la noción y te movés de varias maneras para esquivarlo hasta que... TOC! te da de lleno en la cabeza. Te tumba, te duele hasta las lágrimas. No entendés si vos te atravesaste en el camino de la piedra, si iba dirigida a vos, si pudiste haberla esquivado con mejores reflejos... en fin, te golpea. Y ahí viene el optimismo que sale de lo más recóndito de no sé qué... y te trata de levantar. Lo mandás al carajo porque te duele mucho y no tenés ganas de levantarte hasta que te deje de doler... y el optimismo va creciendo, se alimenta de muchas cosas que te rodean, se pone insistente, grande y fuerte... y te levantás. Bueno... ese optimismo es el que pasó a llamarse idealismo. Ese idealismo subjetivo que solo está conmigo y que yo lo alimento, pero que, al fin y al cabo, es el que me hace bien... o eso creo.

Dejando de lado mi filosofía barata, acá estoy, cuarto mes del 2014... el año pasado dije: "Este es mi año!!!"... y ZAS! nada que ver. Al principio dije "a la bosta el 2013"... no me trajo nada de lo que esperaba... quizás hasta todo lo contrario. Obvio que si las cosas no salen como uno espera, va a estar todo mal... pero bue, ahí está mi idealismo. Transformé todo eso que no quise, en algo que tuve que recibir a la fuerza por más que no quiera... y a caballo regalado no se le miran los dientes, o se los mirás y hasta capaz que estén bien, pero en este caso resulta que estaban mal... y le puse aparatos para arreglarlos (llámese idealismo dental), y ahi anda... con dolores de encía pero mejorando la sonrisa. 

Bueno, fuera de las analogías con bicis y caballos, volviendo al tema del caballo regalado... si fue un regalo posta, me cago en quien me lo haya regalado. Pero... si el que me lo regaló fui yo mismo? Epa! Y ahora? Se me acabó el libro... capaz no me di cuenta y me regalé un caballo con dientes chuecos. Capaz si me di cuenta pero confié que tenía bien los dientes... no se puede saber todo. Un tiempo atrás, cuando tenía más preguntas que respuestas, pensaba desvariando un poco, en relación a la cibernética... como cuando querés copiar algún texto laargo y sólo tenés un papel y una birome® y decís "tá que lo tiró! cómo no existe Ctrl+C y Ctrl+V para copiar y pegar como en la computadora...". Bueno, yo pensaba lo mismo pero con el Ctrl+Z (deshacer), aplicado a vaaarias de esas cosas que cambiaron. Y después de un tiempo, con la ayuda de mi amigo el idealismo, me dije "ya fue"... A LO HECHO, PECHO!

Y después de toooda esta catralada de metáforas irónicas, cuasi cómicas, que hice para tratar de hacerle más ameno la lectura a quien se le ocurra entrar (el blog se reserva el ejercicio de libre interpretación del mismo, bajo la exclusiva responsabilidad de quien lo lea. No hay devolución de tiempo perdido), acá sigo. Sin Ctrl+Z, con bici nueva y caballo con dientes en proceso de sonrisa colgate® jajaja.

PD: No me compré una bici. Es metáfora.

Hasta una próxima entrada... en quién sabe cuánto tiempo. Uno nunca sabe cuando se me puede ocurrir otra idiotez para relacionarla con hechos cotidianos.

"No es volver a empezar, es sólo un cambio de dirección"

jueves, 21 de febrero de 2013

Autosuperación... de una noche de verano

Mucho tiempo sin pasar por acá. En la última entrada del año pasado desvariaba con los balances de fin de año. Ahora, ya habiendo pasado todo eso (vacaciones excelentes en Formosa, desenchufe total como pocas veces antes me había pasado, pilas cargadas al máximo, etc), de nuevo acá. Córdoba, más de la mitad del segundo mes del año nuevo que ya casi deja de serlo.

Empezó con todo, no sé si si eso de los mayas tuvo algo que ver o no (vapuleo mediático de fin de año pasado), pero al fin y al cabo acá estoy... renovado, como ya dije. Pero algo distinto también. Distinto bien, obvio... no dejo mi costado optimista por nada del mundo.

2013: último año de estudiante. Lo digo tan seguro porque es la única manera de que suceda, sin dar lugar a dudas ni vaivenes. "¡¡¡ESTE ES NUESTRO AÑO!!!", me decía una amiga en el brindis de año nuevo mientras chocábamos las copas una de tantas veces aquella noche. Y nos referíamos quizás solamente a lo académico, a nuestros estudios. Pero va más allá de eso, llega hasta lo personal, lo afectivo, laboral y tantas otras cosas más si se quiere... porque al fin y al cabo son deseos, pero si uno no se propone esas metas, es imposible que llegue a alcanzarlas.

Ahora, de madrugada, al igual que tantas otras veces que escribo por acá (algo tendrá que ver, no?). Menos distracciones y el tiempo exacto  para replantearse, pensar y repensar tantas cosas. Más de una vez me jugó en contra. "La noche debilita los corazones", dice Ismael Serrano en uno de sus grandes temas... y tiene algo de razón, al menos, a mi parecer... los corazones y las mentes.

Momento de relax extremo. Escuchando Pink Floyd (tercer disco completo seguido), tomando el 3er vaso de fernet de la noche, habiendo cenado algo raro (inventado o no, pero no convencional al fin)... todo esto porque estoy a pocas horas de ir a enfrentarme a la nota de mi última materia. Ese maldito momento mucho peor al de antes de rendir. Pero como cité arriba, algo distinto hay en este 2013... y puedo reforzarlo viendo cómo me siento justo en este momento: último examen, última materia (por más que aún falta la tesis), habiendo estudiado mucho, ido a clases de consulta sin tener siquiera una duda... todo eso y ya habiendo rendido la fucking materia y estando totalmente confiado en que me va bien... ahí está lo distinto. Creo que en mi historia de estudiante, ésta es la única vez que REALMENTE me siento seguro y confiado en que me va bien. Antes siempre algún error había, y daba pié a dudar si se aprobaba o no. Ahora no. Ahora, en lo que a mi respecta, en cuanto a mi noción de la materia y lo que yo dí, estoy confiadísimo en que me va bien.

Pero mi personalidad insegura no me deja tranquilo. No puedo tranquilizarme ahora. Es peor esperar la nota (durante una semana) antes que rendir la materia. Es tan relativo un examen, la corrección, lo que te toman, los nervios que uno tiene, lo que sabes o crees que sabes, el humor del profesor cuando corrige... etc, etc. Así y todo acá estoy, luchando contra mi inseguridad. Y justamente este es otro de los factores que hacen que yo me plantee este 2013 como "distinto". Por X o por Y, afortunadamente, estoy desbordante de optimismo (si, más que de costumbre). Y me juega muy a favor, al menos por ahora. Es zarpado. Pocas veces, si no es la primera, me pasó algo similar... si, ya sé, ya está, demasiado meloso y ególatra como para ser yo, no? Quizás sí, pero qué bien que se siente una dosis de esto... y hasta me resulta interesante el "juego" que se me arma. Porque sé hasta dónde puedo llegar, y también sé que cuando llegué, todavía puedo avanzar más.

El problema que existe y que alimenta mi inseguridad, es el miedo... no temor, fobia ni esas cosas, sino el miedo a que no funcione como uno quiere (algo que de alguna u otra manera ya esbocé algún comentario en entradas anteriores). El miedo de sentirse tan bien que de un zarpazo puede cambiar todo. El miedo de que aparezca un factor externo (desconocido, imposible de manejarlo) y que me saque de este estado de trance, de "esplendor". Porque, dejando de lado el optimismo extremo y siendo realista, existe la posibilidad de que no apruebe, por todos esos factores que nombré más arriba. Y por más confiado que uno esté, sigue siendo algo relativo. Ahí surge mi inseguridad, mis nervios, ansiedades y desequilibrios (suena grave, pero no lo es tanto). Sé que por más que diga que si no apruebo no importa, "la próxima será" y esas cosas, es una gran mentira. Ya me pasó la última vez que la rendí. Y el problema está en la confianza.

La confianza es algo a lo que uno le pone fichas, como apostar groso en un juego donde te tocaron las mejores cartas. Pero sigue habiendo un margen importante de relatividad. Algo que no depende de mi. La confianza se basa en lo que se ve, lo que se conoce, lo que se cree... pero deja totalmente de lado a la incertidumbre (lo que no sabemos, algo externo que va a afectar positiva o negativamente al resultado). Y ahí entra la personalidad de uno, autoconvencimiento, conocimientos, etc; luchando ferozmente contra el azar... eso que no podemos manejar. Y por eso uso la palabra "azar"... porque la confianza en este caso, tiene quizás el mismo condimento que en un juego, donde uno apuesta a lo que cree que le conviene, hay veces con pálpitos y otras veces con mucha seguridad. Y así estoy yo, con mucha seguridad, que trata de ganarle al miedo.

Qué se viene ahora? No sé. 4to disco de Pink Floyd, y 4to vaso de fernet (esto de escribir retrasa el pico, por suerte). A ver si puedo dormir, a ver si el fernet hizo bien el trabajo de tranquilizarme. Para mañana levantarme, darme una sobredosis de té te tilo e ir a esperar a la facu, en ese palier caluroso, lleno de estudiantes que, al igual que yo, están más nerviosos que testigo falso. Sale el profesor con las actas y empieza a leer sólo los nombres de quienes aprobaron. Escuchando festejos de quienes fueron nombrados y viendo caras largas de quienes han sido pasados por alto. Aumentando mi ansiedad a medida que se acerca a la M... Ma, Me, Mi... Mo....iraghi dirá el profesor y voy a gritar como si la seleccíón argentina ganase el mundial (el único vestigio futbolero que existe en mi persona)... ése es el optimismo asqueroso que cargo ahora. Mañana... mañana al mediodía será eso. Con toda la confianza, seguridad, autoconvencimiento y lo que sea que tenga hoy, y quién sabe cuándo se vuelta a repetir esta autosuperación... espero que pronto, porque la verdad, que cada vez me está gustando más.


viernes, 16 de noviembre de 2012

Extraño ser

Último tramo... mes y chirola para que se termine eso que nos rige a todos: el calendario (por este año). Por más que se nos muestre en papeles de distintos colores y tamaños, con imágenes de paisajes, animales, minas en bolas o autos y motos... en pantallas de computadora, celulares y relojes "inteligentes". Sea como sea, sigue siendo lo mismo. A todos nos da por igual, seas quien seas, hagas lo que hagas... y esto me retrotrae a uno de las primeras entradas en este blog donde expresaba mi paranoia hacia el tiempo... en fin, qué le vamos a hacer?

Surgen los típicos planteos de fin de año. Crónica ya saca sus placas estridentes contabilizando cuántos días faltan para el verano, para navidad y esas cosas. Los supermercados, shoppings, kioscos y demás locales comerciales ya se pelean por quién pone más luces y guirnaldas... quién pone más tergopol o goma espuma simulando nieve -maldita trasculturación de algo que nunca vamos a tener: "una blanca navidad"-. Entre los universitarios rondan comentarios como "una menos, una más", "APROBEE" o, con menos suerte, puteadas o comentarios de aliento para tratar de sacarse ese perno de materia de encima (me incluyo en este último grupo). Planes de vacaciones, hacia dónde disparar -norte o sur, mar o montaña, familia o amigos, gasolero o all inclusive-. Cansancio, dolores corporales, stress y demás yerbas surgen cuando uno empieza a vislumbrar un no tan lejano merecidísimo descanso. "El cuerpo pasa factura" dicen por ahí. Otros tantos casos de quienes varios meses atrás ya empiezan a ir al gimnasio, hacer la dieta de la luna y toda la vía láctea, porque no le entra la malla, o porque "hay que llegar bien al verano"; también quienes ya toman sol de antemano, capaz pensando que serán los únicos "blanco teta" cuando se tengan que dar un chapuzón.... y así infinitas expresiones cotidianas que sólo vienen al nosotros cuando se viene fin de año.

Pero más allá de todas esas expresiones que son conocidas, la que más me pega es la de la extrañitis aguda. Es parte del "balance anual" que uno hace porque supuestamente algo termina y algo empieza. Qué se propuso al empezar el año, qué cumplió y qué, por arte de magia, puede llegar a cumplir en estos pocos días antes de que termine el año -y los mayas nos terminen haciendo bosta a todos-.
La extrañitis aguda es muy variable. No sólo se aplica a personas (y se puede aplicar tratamientos de llamadas o mensajes y eso), sino extrañar cosas que antes sucedían o hacía, y ahora por X o por Y, ya no pasan. Tampoco me voy a ahogar en un vaso de agua... soy nostálgico pero tampoco para tanto. Son sólo cosas que uno echa de menos. Tiene bastante de añoranza también. Sólo que la añoranza es más triste (creo), ya que implica "extrañar" algo que no tuvimos, pero que queremos tener.

Todas esas cosas entran en este momento... el pasado que condiciona al presente (extrañar), y el futuro que nunca es lo que uno espera. A lo sumo uno puede estar medianamente preparado para lo que sea que venga o excusarse atrás de la frase "por algo será". Ese es un planteo que lo tengo bien firme en este tiempo... "estoy preparado para lo que sea"... al menos así lo repito, y al repetirlo, lo termino creyendo. Es como quitarme responsabilidad de pensar si lo que viene va a ser o no como imagino.

Por el momento sigo acá... no me animo a plantearme ningún balance anual todavía, porque todavía quedan días en el calendario (planteo optimista), pero sabiendo que en realidad no quiero reconocer que las cosas no se dieron como uno pensaba (planteo realista). En fin... si se dio o no como uno imaginó, es totalmente relativo. Es sólo una parte más de un todo que serían las expectativas, o los sueños si se quiere. Pero está bueno hacer ese ejercicio... ese "me imagino lo que vendrá en base a lo que ya pasó, para modificar lo que estoy haciendo ahora para que pueda llegar a ser un poco parecido a lo que imaginé". Y en ese "lo que ya pasó" viene el extrañamiento (suena feo pero si, existe, ya "googleé" la palabra), porque uno extraña lo bueno, lo que quiere volver a ver o a hacer.

Quizás un año es poco (ponele), y tendríamos que hacer planes a largo plazo o por etapas, para que en el momento de hacer el balance, sean mucho más agradables los resultados. Pero no, no se puede romper la rigidez del calendario... pero sí acomodarse y acomodarlo como uno mejor le plazca. Así que bue... ya fue. A disfrutar los días que quedan hasta que llega el momento de pensar en  lo que pasó y lo que queremos que pase... y así volver a repetir al año siguiente, y al siguiente....

martes, 23 de octubre de 2012

Vueltas, de vuelta.

... de nuevo estoy de vuelta, después de larga ausencia... (?)
 
Es de noche, como todas las veces que escribí. Escuchando música y con ganas de escribir. La tele en mudo, como para decir que veo gente en el departamento a parte de mí. Están pasando "Bastardos sin gloria", en I-Sat. Película que ví muchísimas veces, por partes, completa, al derecho y al revés. Me caga de gusto esta película (no tanto como Kill Bill, también de Quentin Tarantino para quien no sepa y le interese).
Y habiendo empezado con ganas de escribir pero sin una idea concreta que se me ocurra, ésa introducción ya me prendió la lamparita. Iba a escribir un monólogo filosófico aburrido... y voy a terminar haciendo exactamente eso mismo.
Como ya dije en varias entradas anteriores: sin importar quién entre ni qué le genere si lee lo que escribo. Al principio si me importaba... me esforzaba por salirme de mi y ver lo que escribía con ojos de otro, para tratar de sentir lo que sentiría alguien ajeno a mi al leerme. Como tratando de entenderme y de no generar un texto aburrido. Ejercicio complicado, al pedo... y desistí. Capaz que me di cuenta que en realidad no me importaba, o también, porque no me alcanza terminar de ordenar los pájaros en el marote como para ponerme a verlo desde afuera.

Muchas vueltas, no? El tema es que de tan rutinario que uno es, termina haciendose un embrollo de la nada. Un laberinto por así decirlo. Que tiene un solo ingreso y una sola salida. Como muchas cosas... muchas, pero no todas. La película que está pasando tiene algo de eso... basada en hechos reales, con un principio y un final (y tooodo un quilombo de cosas en el medio), pero desvirtuada al final. Cambiando el desenlace de la realidad que todos conocemos, por uno que muchos hubiésemos querido que sea... pero no fue. Entonces, en este caso la ficción muestra un desenlace alternativo, y nos pone a pensar en "qué hubiese sido si...", y nos quedamos pensando en el pasado tratando de imaginar lo que hubiese pasado si no pasaba lo que pasó. Me volví a enredar.

El problema es que uno siempre cae en eso. Arrepentimiento, dudas, replanteos sobre lo que hizo o lo que no hizo. Personalmente no me va eso. En mi punto de vista, las cosas son como son y ya. Y mucho menos forzar algo que sabemos que no va a ser. Lo digo por experiencia, porque ya me pasó y no está bueno caer de nuevo en eso. Se vuelve rutina si no, al estilo de un círculo vicioso que no queremos entrar, pero inconscientemente (o no), lo hacemos.
Que qué problemas tengo con la rutina? Ya la nombré muchas veces en entradas anteriores, pero sigo sin terminar de entenderla, o no quiero aceptar que hay algo que es simple, estático y estructurado que me "controla". Podría comparar la rutina con una imagen totalmente contraria a la de la derecha... la rutina sería representada, a mi manera de ver, como una línea recta, un segmento con principio y final. Porque así la veo yo, aburrida. La imagen me genera todo lo contrario. Un desafío, un laberinto, algo indescifrable a simple vista, y que hay que recorrer para encontrar la salida.

Me fuí por las ramas de nuevo... pero de a poco voy completando ideas que quedan sueltas entre todas las notas (o eso espero). Volviendo al enredo. La imágen es genial! Gracias a una prima que la publicó una vez y la verdad que es muy buena... "Vida simplificada"... Un principio y un final. Y en el medio un tremendo quilombo que ni siquiera la persona con más paciencia en el mundo puede desenredar. Pero esa es la idea! El inicio y el final ya lo sabemos, y no me refiero al nacimiento y a la muerte como muestra la imagen, sino a cualquier situación que se nos presente. Entonces, el tema no es desenredar ese enredo (valga la redundancia), sino recorrerlo cual laberinto, con ese entusiasmo que uno tiene cuando entra a uno... siempre y cuando uno quiera entrar, claro. Sabiendo que hay infinidad de caminos para elegir. En algunos casos pudiendo volver atrás, en otros no. En esos que no se puede volver atrás depende de nosotros elegir "bien o mal", y en los que si se puede volver, hay que acordarse el camino que nos llevó a nada, para no volver a repetirlo.

Y ahora qué? Llega el final de este enredo de palabras. Pero de éste solamente. Empezó sin una idea, o, en realidad con muchas ideas malas y ni una concreta, que terminaron siendo una sola que no sabía cuál era y ahora sí. Simplemente la idea de escribir algo, sin saber para quién ni qué. Ideas que siempre están, dando vueltas, algunas se escapan, otras se quedan, como pájaros en el marote.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Bienvenida la duda.


Interrogantes, incertidumbre, cuestionamientos, inquietud… en fin, dudas.

Últimamente me estoy dando el “permiso” de dudar ante muchas cosas. No por desconfiado o inseguro, sino porque me obliga a investigar, analizar… pensar sobre todo. Llegué a un punto casi utópico de pensamiento donde todo está permitido, donde nada es certero.
En el camino de la búsqueda de algo certero –no digo “la verdad”, porque esa palabra tiene tanto poder que elimina por completo todo tipo de replanteo o refutación, es una palabra ligada a lo absoluto, donde lo relativo pasa a ser descartado por completo sin darle la más mínima posibilidad de existir-, la duda es la herramienta más fantástica que existe para llegar a la meta. Hay una frase que dice: Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.  Y, en mi punto de vista, es muy acertada.

Cuando se presenta una duda, depende mucho de uno mismo, lo que hace con ella… del conocimiento, experiencias, fé, etc. Puede llegar a incentivar a una persona a llegar a descubrir cosas, mediante el interés que genera esa duda, la inquietud y las ganas de “querer ver” lo que, antes de la duda, no lo veía (o no quería verlo). Puede pasar desapercibida y ser descartada y/o reemplazada por otra nueva; o también, puede paralizarnos hasta el punto del miedo, dejándonos sin capacidad de “atacarla” para poder superarla.

Pero la duda no sólo da lugar a encontrar “lo certero”. Sino también a su contraposición, “lo errado”. Y de la misma manera, depende de uno mismo cómo actuar frente a ese error. Aceptarlo y trabajar en base a él, para no volver a repetirlo… o negarlo y hacer de cuenta que directamente nunca le interesó “investigar” esa duda.

Entonces la duda se plantea como posibilidad de buscarle la vuelta a algo que ya conocemos (sino no sería duda, sería un conocimiento nuevo). El que aprovecha esa duda, es porque quiere encontrar lo que busca (sépalo o no), sin interesarle el resultado (acierto o error), porque, desde un principio, se dio “el permiso” de dudar, y el que duda, acepta todo tipo de desenlace… ya que, al fin y al cabo, las dudas vuelven a uno cuando menos lo espera.
Así es que la decisión y la acción pasan a ser protagonistas en el momento que se presenta una duda. Ya que es imposible “despejar” una duda sin actuar.

Y para mí, todo este revoltijo de dudas, certezas y errores, no hacen más que sumar conocimientos en base a aciertos o desaciertos (todos bienvenidos por igual)… pero sobre todo, hacen que aumente mi capacidad de entendimiento de muchos aspectos que, antes, no les daba importancia.

Pero no es fácil tampoco, porque tener esta perspectiva, hace que mi visión “relativa” de las cosas no tolere a las absolutas… en otras palabras, no termino de aceptar las cosas que son “porque sí y punto”… verdades absolutas y cerradas que querramos o no, existen o “se sostienen”, y por algo será… cada uno tendrá su herramienta y su motivo por el cual adopta esa postura. Y es jodido. Porque termino dándome cuenta que esta perspectiva “relativa”, termina cerrándose y convirtiéndose en “absoluta”, igual a lo que rechacé desde un principio, desde el principio en que se presentó esa duda. 

Entonces, termina siendo, al fin y al cabo, un tema personal, independiente a la duda primera… sólo queda laburar eso, donde convergen (in)tolerancia, prejuicios, y tantos otros aspectos que también son parte de la gran bandada de “Pájaros en el marote”.

René Descartes sostenía que se puede dudar de todo, excepto de que se duda. Así que… bienvenida la duda! - "Nada es verdad, todo está permitido".

lunes, 6 de agosto de 2012

STOP!

Qué tanto margen existe entre el prejuicio y la discriminación? Serán las mismas cosas?  El prejuicio es personal e introvertido y la discriminación es el prejuicio expresado, puesto en evidencia? Uno puede pensarlo pero si lo dice está mal?

En qué se basan los prejuicios? Si vamos al caso, la palabra misma lo dice. Es un pensamiento previo a una opinión o valoración. Es algo que uno imagina basándose en cosas que conoce (o no). Es una forma de prepararse para algo que no se quiere, algo negativo. Digo negativo porque, si fuese positivo, dejaría de ser un prejuicio para convertirse en un anhelo, un pálpito u otras palabras más. El prejuicio es negativo.

Desde dónde y hacia dónde se dirige? Dependiendo de qué tipo de prejuicio se trate. Puede ser en base a clases sociales (rico o pobre), religión (distintas creencias), raza (etnias, costumbres, cultura) y estética (físico, forma de vestir, peinado), entre otros... los más "conocidos" históricamente. Tanto desde lo general y desde lo particular. Desde un grupo social o hasta una sola persona.

Es difícil aceptar en uno mismo cuando se prejuzga algo o a alguien. Yo lo he hecho y supongo que es un rasgo común en muchos... o lo supongo porque no quiero creer que soy el único. Creo que un mal social. Un defecto que inconscientemente adquirimos por distintos elementos de nuestro entorno. Es un círculo, que va y viene... algo recíproco. Así como uno tiene prejuicios sobre alguien, también es susceptible a ser prejuzgado por otro alguien. Y eso es lo que no le gusta a nadie: ser prejuzgado, discriminado. 

No me voy a poner a filosofar explayándome en frases como "no juzguéis o seréis juzgado"... o el "no hacer a nadie lo que no nos gusta que nos hagan". Pero esto si me convence, que el hecho de prejuzgar, no prefiere raza, religión ni clase. Ya que se presenta en todos los ámbitos.
Tanto desde un extremo hacia el otro. De un rico hacia un pobre, y viceversa, de un "cheto" a un "negro" por ejemplo. Pero también hay desde "chetos" hacia "chetos" y desde "negros" hacia "negros".

Entonces, si pensamos en discriminación, hay alguien "bien" y alguien "mal". Alguien admitido y alguien marginado. Y también existe el "automarginado"... que no es más que la reciprocidad de la idea.

Todo este chorizo de palabras e idas y vueltas de arriba, se me vienen planteando desde hace un tiempo y estos días lo estoy profundizando mucho más... desde cuando surge el término "INCLUSION" en mi entorno... como idea de incluir a alguien que no lo está.

Pero quién incluye a quién? Es una idea de revertir la marginación? O sea, los que incluyen ahora, son los que antes marginaron? O se autoincluyen los marginados?

Y resulta que no sé en qué punto estoy yo. Si, a mi entender, por más prejuicios que haya tenido (y tenga todavía), creo que no llegué a marginar a nada ni nadie. Ni tampoco me he sentido marginado.

Lo que sí sé, y lo estoy laburando y es algo que me gusta cada vez más, es romper esa falsa diferencia que en algún momento se nos metió en la cabeza. Esa idea de que hay alguien mejor y alguien peor, tratando desesperadamente de creer que uno está del lado de los "mejores". 
Me pasa a tal punto en que me incomoda (no quiere decir que no me agrade) recibir reconocimientos o "alabanzas" por lo que hago o cómo lo hago. Ya que soy yo, es lo que me tocó y es lo que me gusta. Y cada uno tiene sus características que los hace ser quienes son, tanto individualmente y como parte de un grupo.

Cosas que por X o por Y, a cada uno nos tocó lo que somos ahora. Y a hacer lo que podemos (y más), con lo que tenemos. Pero nadie es mejor que nadie. Creo que acá si encaja perfectamente el término de INCLUSION. En el marco de las oportunidades. Incluirnos a todos en el amplio "abanico de posibilidades" (término muy usado en la facu, el cual pensé nunca utilizar fuera de ella). Ya que cómo las aprovechemos o desaprovechemos, depende pura y exclusivamente de nosotros, reconociendo la importancia de que éstas oportunidades se dan para todos por igual... entonces ahí es el momento de superarnos a nosotros mismos para alcanzar lo que queremos, sin generar comparaciones ni prejuicio alguno.